Los usuarios de Windows 11 en el año 2022 se enfrentan a un problema molesto: las transferencias de archivos grandes se están ralentizando hasta un 40%. Esta disminución en la velocidad de transferencia puede afectar significativamente la eficiencia y productividad de los usuarios que dependen de transferencias rápidas para su trabajo diario.

Es crucial abordar este problema de manera oportuna para garantizar que los usuarios puedan realizar sus actividades sin contratiempos. Se recomienda a los usuarios que enfrentan este problema que busquen soluciones alternativas temporales mientras se espera una actualización oficial de Windows para corregir este problema.

